Elegir las llantas adecuadas no es solo una cuestión estética. Montar unas llantas incompatibles puede afectar al comportamiento del vehículo, reducir la seguridad en carretera e incluso impedir que pases la ITV. Por eso, es fundamental conocer todos los parámetros que determinan la compatibilidad de una llanta con tu coche.
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El ancho de llanta, el diámetro y el desplazamiento (ET) influyen directamente en el agarre, la estabilidad y el frenado. Usar unas llantas no homologadas puede alterar estos factores y poner en riesgo tu seguridad.
Circular con llantas que no respetan las medidas permitidas puede ser motivo de rechazo en la ITV. Además, si no cumples con los valores indicados en la ficha técnica o por el fabricante, puedes enfrentarte a sanciones.
Conocer los siguientes aspectos te permitirá saber con certeza qué llantas puede llevar tu coche.
El ancho de la llanta se mide en pulgadas y debe estar dentro de un rango compatible con el ancho del neumático. El diámetro también se mide en pulgadas y define el tamaño general del conjunto llanta-neumático.
El PCD (Pitch Circle Diameter) indica cuántos tornillos lleva la llanta y a qué distancia están entre ellos. Por ejemplo, 5×112 significa 5 tornillos con un diámetro de 112 mm.
El ET (offset o desplazamiento) es la distancia entre el centro de la llanta y el plano de montaje. Un valor incorrecto puede provocar que la rueda sobresalga demasiado o roce con componentes del coche.
El buje central debe encajar perfectamente con el eje del coche. Si el diámetro no coincide, la llanta puede vibrar y generar problemas en la conducción.
Ambos indican los límites de carga y velocidad que soporta la llanta. No respetarlos puede comprometer la seguridad y es motivo de rechazo en la ITV.
La ficha técnica o tarjeta ITV recoge las medidas de llantas homologadas para tu vehículo. Aquí encontrarás el ancho, diámetro, ET y demás datos técnicos.
Si no dispones de la ficha, puedes consultar al fabricante o al concesionario oficial. Te indicarán las medidas permitidas según el modelo, año y motorización.
Existen herramientas que te permiten introducir los datos de tu coche y ver qué llantas son compatibles. Algunas incluso comparan la configuración actual con la nueva.
Estos datos son clave para filtrar las opciones en la calculadora y obtener resultados precisos. No todos los modelos admiten las mismas llantas aunque tengan la misma marca.
El ancho de vías influye en la distancia entre ruedas. Si montas llantas más anchas o con menor ET, debes comprobar que no rocen con aletas o suspensión.
Puedes notar vibraciones, desgaste irregular de neumáticos, problemas de dirección o suspensión. Además, corres el riesgo de suspender la ITV o tener accidentes.
Sí, siempre que las nuevas llantas estén homologadas y dentro de los valores equivalentes aceptados por el Manual de Reformas del Ministerio de Industria.
Las llantas originales garantizan la compatibilidad, pero las equivalentes son una buena opción si cumplen con los parámetros necesarios y están homologadas.
Ahora que sabes cómo saber qué llantas puede llevar tu coche, evita errores y apuesta por la seguridad. Consulta siempre los parámetros clave: ancho, diámetro, ET, PCD, buje, índices de carga y velocidad. Utiliza una herramienta de compatibilidad y no dudes en pedir ayuda a un profesional si tienes dudas. ¡Tus llantas no son un juego!